Spiritual Contemplation

Narración 5 para la tarde del Jueves: El Jardín De Getsemaní Y La Traición De Judas

Pascua Espiritual - 5 - La Traición De Judas

Pascua Espiritual Español

JUEVES - NARRACIÓN 5
EL JARDÍN DE GETSEMANÍ Y LA TRAICIÓN DE JUDAS
Capítulos 77 y 78 del Evangelio de los Doce Santos

Narración:

Narración 5 para la tarde del Jueves: El Jardín De Getsemaní Y La Traición De Judas

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Reflexión:

Jueves - Reflexión 5 - Ríndete Ante Tu Maestro Interior

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Narración:

Narración 5 para la tarde del Jueves: El Jardín De Getsemaní Y La Traición De Judas

Mientras iban al Monte de los Olivos, Jesús les dijo: ´´Esta noche todos ustedes serán ofendidos por mi causa y me abandonarán, porque está escrito: Heriré al pastor, y las ovejas del rebaño serán dispersadas´´. Pero después de que haya resucitado, iré delante de ustedes a Galilea´´. Respondió Simón y le dijo: ´´Aunque todos te abandonen, yo nunca te abandonaré´´. Y el Señor dijo: Simón, Simón, he aquí que Satanás los ha pedido para zarandearlos como a trigo. Pero he rezado por ti para que tu fe no falle; y cuando hayas vuelto a mí , fortalece a tus hermanos´´.
Y él le dijo: ´´Señor, estoy dispuesto a ir contigo, tanto a la cárcel como a la muerte´´. Jesús dijo: ´´Te digo, Simón, que el gallo no cantará esta noche antes que tu niegues tres veces que me conoces´´. Entonces se fue Jesús con ellos, cruzando el arroyo de Cedrón, hasta el huerto llamado Getsemaní, y dijo a los discípulos: ´´Siéntense aquí mientras voy a orar allá´´ (Judas, el que le entregó, también conocía el lugar, porque Jesús a menudo se reunía allí con sus discípulos.) Y Jesús les dijo: ´´Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quédense aquí, y velen conmigo´´.
Jesús se alejó un poco de ellos, se arrodilló hasta tocar el suelo con la frente, y oró: ´´Oh, mi Padre-Madre, si es posible, deja pasar de mí esta copa; sin embargo, no será como yo quiero, sino como tú quieras´´. Un ángel del cielo se le apareció, fortaleciéndole. Se acercó a los discípulos y, encontrándolos dormidos, dijo a Pedro: ´´¿Qué, no pudiste vigilar conmigo una hora? Velen y oren para que no entren en tentación; el espíritu de hecho está dispuesto, pero la carne es débil´´.
Se fue de nuevo por segunda vez y oró, diciendo: ´´Oh, mi Padre-Madre, si esta copa no pasa de mí, a menos que yo la beba, hágase tu voluntad´´. Estando en agonía, oraba más fervientemente y su sudor era como grandes gotas de sangre que caían al suelo. Vino y los encontró dormidos de nuevo, porque sus ojos estaban pesados. Él los dejó y se fue otra vez y oró por tercera vez, diciendo:
´´Oh, mi Padre-Madre, que no se haga mi voluntad, sino la tuya, así en la tierra como en el cielo´´.
Entonces se acercó a sus discípulos y les dijo: ´´Duerman ahora, y descansen; he aquí que la hora está cerca, y el Hijo del Hombre será traicionado y entregado en manos de pecadores. Levántense, vámonos; he aquí que se acerca el que me traiciona´´.

La Traición
Mientras Jesús aún hablaba, he aquí que venía una multitud, y Judas, que era llamado Iscariote, iba delante de ellos. Judas, habiendo tomado un grupo de hombres, de oficiales de los sumos sacerdotes y de fariseos, llegó allí con linternas, antorchas y armas. Jesús, sabiendo todas las cosas que debían suceder, se adelantó y les dijo: ´´¿A quién buscan?´´ Ellos le respondieron: ´´Jesús de Nazaret´´. Jesús les dijo: ´´Yo Soy´´.
Tan pronto como les dijo: ´´Yo Soy´´, retrocedieron y cayeron al suelo. Y cuando se levantaron, les preguntó de nuevo: ´´¿A quién buscan?´´ Y ellos dijeron: ´´Jesús de Nazaret´´. Y Jesús respondió: ´´se los he dicho, Yo Soy; por lo tanto, si es a mí a quien buscan, dejen ir a éstos´´. Y el que le traicionaba, les dio la señal, diciendo: ´´Al que yo bese, ése es; aprésenlo rápidamente´´. Inmediatamente se acercó a Jesús y le dijo: ´´Salve, Maestro´´, y lo besó. Jesús le dijo. ´´Amigo, ¿por qué has venido? ¿es con un beso que traicionas al Hijo del Hombre? ´´.
Entonces Jesús dijo a los principales sacerdotes, a los oficiales del templo y a los ancianos que habían venido contra él: ´´¿Por qué salen contra un ladrón con espadas y palos? Cuando estaba cada día con ustedes en el templo, no extendieron las manos contra mí; pero esta es su hora, y la del poder de las tinieblas´´. Entonces vinieron y pusieron las manos sobre Jesús. Simón Pedro extendió la mano, sacó la espada, hirió a un siervo del sumo sacerdote y le cortó la oreja. Entonces Jesús le dijo: ´´Vuelve a poner tu espada en su lugar; todos los que tomen la espada, a espada perecerán´´ Y Jesús le tocó la oreja y lo sanó.
Jesús le dijo a Pedro: ´´¿Crees que ahora no puedo orar a mi Padre y que pronto me dará más de doce legiones de ángeles? Pero entonces, ¿cómo se cumplirían las Escrituras, según las cuales así debe ser?´´ Entonces todos los discípulos lo abandonaron y huyeron. Los que habían puesto las manos sobre Jesús lo llevaron ante Caifás, el sumo sacerdote. Pero lo llevaron primero ante Anás, porque era suegro de Caifás, que era el sumo sacerdote para ese año. Y Caifás fue quien aconsejó a los judíos, de que era conveniente que un hombre muriera por los pecados del pueblo.
Los escribas y los ancianos estaban reunidos, pero Pedro, Juan, Simón y Judas los siguieron desde lejos hasta el palacio del sumo sacerdote, y entraron y se sentaron con los criados para ver el final. Habían encendido un fuego en medio del patio, y se sentaron alrededor, Pedro se sentó entre ellos y se calentó, y Simón también se sentó junto a él. Una criada lo vio mientras estaba sentado junto al fuego, y lo miró con atención y dijo: ´´Este hombre también estaba con él´´. Y él lo negó, diciendo: ´´Mujer, no le conozco". Después de un rato, otro lo vio y dijo: ´´Tú también eres de ellos´´. Y Simón dijo: ´´Hombre, no lo soy´´. En aproximadamente una hora, otro afirmó con confianza, diciendo: ´´Seguramente, este hombre estaba con Jesús de Nazaret, porque es galileo´´. Simón negó la tercera vez, diciendo: "Hombre, no sé de qué hablas´´. E inmediatamente, mientras aún hablaba, el gallo cantó. El Señor se volvió y miró a Simón. Y Simón se acordó de la palabra del Señor, de cómo le había dicho: ´´Antes de que el gallo cante hoy, me negarás tres veces´´. Y Simón salió y lloró amargamente.

Reflexión:

Jueves - Reflexión 5 - Ríndete Ante Tu Maestro Interior

Es virtualmente imposible ir al viaje espiritual Gnóstico por su cuenta. El desarrollo del ser interior requiere una nutrición específica que el alumno del alma no puede proveerse por sí mismo. Para su desarrollo espiritual, él depende de un recurso que está fuera de él y es más fuerte que él. Esta es una ley natural que se aplica en todos los ámbitos de la vida y es el sello distintivo de la fraternidad; porque si solo hay igualdad, entonces el desarrollo y el progreso quedan excluidos.
Las personas son individuos autónomos, pero en un nivel más profundo, todos están conectados entre sí. La humanidad es una unidad que también interactúa con el reino mineral, el reino vegetal, el reino animal y con los reinos "superiores" de los que no somos conscientes.
Una forma de vida superior afecta a las formas de vida subsecuentes, incluidas aquellas sin un contacto consciente. Una fuerza que es más fuerte y viene del exterior siempre causa un cambio en algo que es menos poderoso y dentro de su influencia. Por lo tanto, las personas son responsables de las plantas, los animales y las personas que los rodean. Los padres son responsables de sus hijos. De manera similar, hay un reino de almas vivientes que se encarga del desarrollo del alma de la gente en la tierra.
El desarrollo interno no puede y nunca debe imponerse. Pero una vez que la chispa espiritual en el corazón del hombre se despierta y esa persona, sobre la base de un profundo anhelo, decide permitir que el hombre interior se desarrolle, entonces se pueden proporcionar fuerzas transformadoras y de ayuda desde el campo del alma. La fuerza de afuera es entonces la fuerza de adentro.
En la antigüedad había escuelas de misterios en muchos países. Los fundadores de tales escuelas eran líderes espirituales que siguieron el camino de los misterios por sí mismos, y atraían a los alumnos que estaban listos, sobre la base de la angustia interior, hacia el mismo camino. Los líderes se desarrollaron continuamente a sí mismos y a sus escuelas, haciendo que el ser interior de sus alumnos despertara y creciera. Sin el desarrollo continuo de su propia fuerza, una escuela de este tipo pronto se habría cristalizado y desintegrado, dejando a los alumnos destrozados.
Las fuerzas liberadas dentro de una escuela de misterios fidedigna son energías espirituales de naturaleza etérica y astral. Se les conoce como el pan y el vino. Los primeros cristianos vivieron y trabajaron en grupos como una escuela de misterios. Sin embargo, hay diferencias fundamentales con las escuelas de misterio anteriores al cristianismo, que siempre fueron secretas y accesibles solo para aquellos que eran lo suficientemente maduros para ello, sobre la base de la angustia interior.
La característica especial del cristianismo es que Jesús hizo públicos los Misterios, por lo tanto, accesibles para todas las personas en la tierra sin la intervención de sacerdotes, maestros o gurús. A través de la síntesis y renovación de valores liberadores del pasado, el Jesús histórico ha fundado una escuela de misterio cósmico completamente nueva.
La energía que llamamos ´´Cristo´´ ha sido esparcida desde el corazón del mundo, desde el núcleo espiritual de la tierra desde el Misterio del Gólgota. Este Campo de Cristo se extiende por toda la tierra como una atmósfera luminosa en la que el hombre interior puede respirar y vivir.
Todas las fuerzas necesarias para ir por el camino de la transformación y la verdadera génesis humana han estado a disposición de la humanidad desde el comienzo de esta era. Y todos los que están listos para ello, dondequiera que vivan, son admitidos con amor en la escuela de misterios cósmicos. Es por eso que Jesús dice en el capítulo 75 del Evangelio de los Doce Santos:
´´Me llamáis el Cristo de Dios y decís bien, porque yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Camina en el Camino, y encontrarás a Dios. Buscad la Verdad y la Verdad os hará libres. Vive en la Vida, y no verás muerte´´.
El Evangelio de los Doce Santos 75: 11-12

El poder de Cristo, el campo de fuerza de Cristo, es como un puente entre dos mundos. Es la manera por la cual cada ser humano en la tierra puede convertirse en una conexión viviente entre el mundo mortal perecedero en el que vivimos y la naturaleza divina imperecedera, Dios. A través del corazón del mundo y de la chispa espiritual en el corazón humano, la eternidad se conecta con el tiempo y la cruz se planta en la tierra.
La verdad es el conocimiento interior viviente, la gnosis, que resulta de la chispa espiritual despierta y de la escuela de misterios cósmicos. La Gnosis no consiste en dogmas o teorías filosóficas y no se da al hombre en bandeja de plata, en artículos, libros o módulos en línea. La verdad esencial debe ser reconocida y aceptada por la mente humana sobre la base del deseo interior y la búsqueda intensa.
La esencia de una vida pura está en nosotros. Los Misterios de Cristo hacen posible desarrollar este núcleo en un campo interior de vida superior, una vida que a lo sumo podemos identificar con palabras como luz, amor, armonía, libertad y génesis eterna.
El crecimiento de este campo de vida interior se describe en los Evangelios y otros escritos gnósticos como ´´la vida de Jesús´´. Todo lo que crece, incluido el ser interior imperecedero, crece de acuerdo con las leyes naturales. En el misterio de la iniciación cristiana se reconocen siete etapas, ninguna de las cuales se puede pasar por alto:
1. El nacimiento y ministerio de Juan el Bautista
2. El nacimiento de Jesús en la cueva o establo de Belén (que significa "casa de pan")
3. La peregrinación de Jesús en la tierra
4. La selección de los doce discípulos
5. Preparación y celebración de la Santa Cena
6. La Crucifixión en el Monte Gólgota (que significa lugar de la calavera)
7. La Resurrección
Juan el Bautista simboliza al hombre que ha comprendido la aridez de la existencia terrenal y se centra en la vida interior. Por lo tanto, Jesús puede nacer y crecer. La peregrinación de Jesús, la circulación del poder de la luz en nosotros mismos, es la preparación intensa para el trabajo de servicio al mundo y a la humanidad, y termina con el bautismo en el Jordán y la tentación en el desierto.
En el Cristianismo Interior, las figuras de los Evangelios son vistas principalmente como aspectos de nosotros mismos. Los discípulos Pedro, Juan y Santiago representan la voluntad, el sentimiento y el pensamiento del hombre Juan. Judas simboliza nuestra posesividad natural, ambición y deseo de poder con el objetivo de un reino en la tierra. Jesús enfatiza constantemente:
´´Mi reino no es de este mundo´´.
El Evangelio de los Doce Santos 75:17

Las enseñanzas de Jesús destinadas al hombre interior son ´´alimento para el alma´´ y ´´alimento milagroso´´. Dentro de la escuela de misterio de Jesús, los alumnos cambian en espíritu, alma y cuerpo. Los poderes de la vida interior trabajan de manera purificadora, como un poder transformador que lo cambia todo.
Entonces se acerca el momento de celebrar la Pascua con una comida ritual, la fiesta de los panes sin levadura. La Última Cena no es un evento anual, sino un intenso proceso interno que consta de siete etapas. Pedro (la voluntad, el dinamismo de la personalidad) y Juan (el sentimiento, el amor dedicado a la meta única) son enviados a preparar ese ´´pan puro´´. Y el comienzo de la ´´última cena´´ simboliza el momento en que la luz pránica dorada primigenia, como pan y vino de vida totalmente puros, puede descender al hombre físico por primera vez para servir al proceso de transformación.
Jesús desea tener una cena pascual con sus discípulos por última vez en la noche antes del final de su vida terrenal para ´´instituir la conmemoración de su sacrificio para el servicio y la salvación de todos´´. Los discípulos son símbolos misteriosos para doce elementos guía en el ser humano mortal, sin los cuales ni la vida interior ni exterior es posible.
El pan y el vino son fuerzas internas que se extienden por todo el sistema del ser humano a través de los discípulos. El pan es la energía de vida sobrenatural con la cual se construirá el nuevo cuerpo etérico, la nueva carne del Jesús interior. Y el vino, la sangre de Jesús, es la nueva fuerza astral la cual se "sacrifica" a sí misma por la sangre del alumno del alma. Equipado de esta manera, él o ella puede continuar su camino 'en Cristo' para servir al mundo y a la humanidad. En esa entrega resuenan las palabras:
´´Venga a todos Tu Reino en Sabiduría, Amor y Equidad. Hágase siempre tu Santa Voluntad, como en el Cielo, así sea en la Tierra. Danos cada día de comer de tu Pan Santo, y del fruto de tu Vid Viva´´.
El Evangelio de los Doce Santos 76:20

Entonces Jesús lava los pies de sus discípulos. El maestro Jesús interior limpia aspectos cruciales de la personalidad, simbolizados por los discípulos, con los que se puede seguir el camino liberador en un nivel superior. Lavar los pies de otras personas era básicamente trabajo esclavo y representa el vínculo de todos los que forman parte de una escuela de misterio: el camino interior solo se puede seguir en el servicio, donde lo superior sirve a lo inferior.
Permitir simbólicamente que se laven los pies muestra que uno está listo para "cruzar el umbral" para celebrar la Pascua interior de la resurrección. Tal persona sabe que el maestro interior es más fuerte que él y, por lo tanto, se entrega voluntariamente y con confianza a su liderazgo.
Tarde o temprano, cada alumno del alma se enfrenta a esta prueba de voluntad. Aquellos que pueden dejar atrás su propia voluntad terrenal y pueden seguir al nuevo maestro interior cruzarán el umbral con ´´pies limpios´´. Reconocerán, desde lo más profundo de sus corazones y con gran perspicacia:
´´Como en lo natural, así en lo espiritual. Mi doctrina y mi vida serán para vosotros comida y bebida, el Pan de Vida y el Vino de la Salvación.
Así como el maíz y las uvas se transmutan en carne y sangre, así también vuestras mentes naturales deben ser transformadas en espirituales. Busca la transmutación de lo natural en lo espiritual´´.
El Evangelio de los Doce Santos 32: 7-8