Spiritual Contemplation

Narración 1 para la tarde del Domingo: El Pasaje

Pascua Espiritual - 1 - El Pasaje

Pascua Espiritual Español

DOMINGO DE RAMOS - NARRACIÓN 1
DOMINGO ANTES DE PASCUA: LA ÚLTIMA ENTRADA EN JERUSALÉN
Capítulo 67 del Evangelio de Los Doce Santos

Narración:

Narración 1 para la tarde del Domingo: El Pasaje

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Reflexión:

Domingo De Ramos - Reflexión 1: El Pasaje

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Narración 1 para la tarde del Domingo: El Pasaje

El primer día de la semana llegaron cerca de Jerusalén, a Betfagé y Betania por el Monte de los Olivos. Él envió a dos de sus discípulos y les dijo: “Vayan a la aldea que está delante de ustedes, y allí encontrarán atado un burro, uno en el que nadie ha montado aún; desátenlo y tráiganlo aquí. Si alguien les pregunta: “¿Por qué lo están haciendo?” Entonces digan que el Señor lo necesita, y ellos lo enviarán con ustedes directamente”.
Ellos siguieron su camino y encontraron al burro atado en la intersección de dos vías. Lo liberaron.
Varios hombres que estaban allí de pie les preguntaron: “¿Qué están haciendo con el joven burro, lo están liberando?” Cuando ellos les contestaron como Jesús les había instruido, los dejaron ir.
Le llevaron el burro a Jesús y pusieron sus vestiduras sobre el animal, y él se sentó sobre este. Mucha gente extendía sus vestiduras a lo largo del camino, y otros cortaban ramas de los árboles y las arrojaban ante él. La gente que iba delante de él y los que le seguían gritaban "Hosanna, bendito el que viene en nombre del Señor. Bendito es el Reino de nuestro antepasado David, y bendito el que viene en nombre del Altísimo; Hosanna en las alturas".
De este modo, Jesús entró en Jerusalén, entró en el Templo, miró a su alrededor y, cuando lo hubo asimilado todo, les contó esta parábola. "Cuando el Hijo del hombre venga en Su gloria y todos los santos ángeles con Él, se sentará en su trono glorioso. Todas las naciones serán reunidas ante Él, y las separará unas de otras, como el pastor separa sus ovejas de las cabras. Pondrá las ovejas a su derecha y los cabritos a su izquierda.
Entonces el Rey les dirá a los de su diestra: "Vengan benditos de mi Padre, hereden el reino preparado para ustedes desde la fundación del mundo. Cuando tuve hambre, me dieron de comer. Tuve sed y me dieron de beber. Fui un forastero y me acogieron. Estuve desnudo y ustedes me vistieron. Estuve enfermo y me visitaron. Estuve en la cárcel y acudieron a verme”.
Entonces le responderán los justos: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te alimentamos? ¿O cuándo tuviste sed y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos como un extraño y te acogimos? ¿O te vimos desnudo y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o en prisión y acudimos a ti?”.
El Rey responderá: “He aquí, Yo me manifiesto ante ustedes en todas las formas creadas; y en verdad les digo, lo que le han hecho a los más pequeños de mis hermanos, me lo han hecho a mí.”
Entonces dirá a los que están a su izquierda: "Apártense de mí, ustedes almas malvadas, a los fuegos eternos que ustedes mismos han preparado, hasta que sean purificados siete veces y limpiados de sus pecados. Porque tuve hambre y no me dieron de comer. Tuve sed y no me dieron de beber. Fui un extraño y no me acogieron, estuve desnudo y no me vistieron, estuve enfermo y en prisión, y no me visitaron.”
Entonces le responderán: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, o sediento, o forastero, o desnudo, o en la cárcel, y no nos importó?” Entonces él dirá: “He aquí, Yo me manifiesto ante ustedes en todas las formas creadas, y en verdad les digo, lo que no han hecho por el más pequeño de mis hermanos, no lo han hecho por mí”. “Y el cruel y el que no siente amor, serán castigados por siglos. Si no se arrepienten, ellos serán completamente aniquilados. Sin embargo, los justos y misericordiosos entrarán en la vida y la paz eterna.”

Reflexión:

Domingo De Ramos - Reflexión 1: El Pasaje

Durante el sueño, nuestra "conciencia nocturna" puede elevarse al dominio del alma, el reino invisible de las ideas primordiales de las que proceden las escrituras sagradas de la humanidad.
Por ello, te recomendamos que, por la noche, antes de dormir, leas el texto indicado del Evangelio de los Santos Doce y abras tu conciencia a su valor interior. Las horas de sueño se convierten así en una buena preparación para la reflexión que puedes leer o escuchar por la mañana. A partir de las narraciones, las reflexiones iluminan la esencia del camino gnóstico para el que la humanidad está ya madura.
El cristianismo interior del "reino del alma" es anunciado y descrito, entre otros, por Rudolf Steiner, Max Heindel, Jan Van Rijckenborgh y Catharose de Petri. Ellos recorrieron ese camino interior y propagaron su elevada realidad en sus escritos. Las reflexiones de este módulo online se inspiran principalmente en sus escritos.
El misterio de la Pascua indica un acontecimiento espiritual que puede tener lugar dentro del ser humano: la resurrección del hombre interior. El camino hacia la Resurrección, también llamado "el Camino", es un proceso de transformación. Las narraciones y reflexiones de este módulo online pueden contribuir a profundizar en la comprensión del Camino.
El tema del "hombre interior" nos confronta inmediatamente con nuestra dualidad; un estado del ser que puede experimentarse con bastante intensidad. Porque, por un lado, somos la persona exterior con nuestro carácter, nuestros placeres y nuestras costumbres, pero, por otro lado, también somos el Otro-dentro-de-nosotros, el ser interior que anhela una vida más elevada y más pura.
La fiesta de la Pascua está estrechamente relacionada con el Pésaj, la celebración judía de la Pascua que conmemora el éxodo de la esclavitud en Egipto a través del desierto hasta la tierra prometida. La Pascua cristiana es la conmemoración de la resurrección de Jesucristo tras su crucifixión y se celebra el primer domingo después de la primera luna llena de primavera. El concepto original de "Pascua" significa "pasar el umbral".
Un ser humano que se dispone a cruzar el umbral para celebrar su Pascua interior, es cada vez más consciente de que participa en dos mundos completamente diferentes: el mundo espacio-temporal y el mundo del alma.
En un sentido simbólico y universal, tanto la Pascua judía como la cristiana se refieren a procesos de renovación, transformación y liberación interior.
Pues tanto la llegada a la tierra prometida como la realización de la resurrección indican un destino superior que el hombre interior puede alcanzar: recuperar una vez más parte de su vida pura original.
Vivir estos procesos se denomina "viaje", como una salida o éxodo de la esclavitud de la existencia material, a través del cual en el hombre mortal se desarrolla algo inmortal: el hombre interior. El símbolo más importante de la Pascua, el huevo, es entre otras cosas un símbolo universal del renacimiento.
La celebración de la Pascua interior se ha comparado durante muchos siglos con la metamorfosis de oruga a mariposa. La oruga se retira en un momento determinado y se transforma en un capullo, en algo parecido a un huevo. Aparentemente nada pasa en absoluto. Pero en realidad, todo el material del que se compone la oruga se está transformando en un ser totalmente nuevo.
La oruga no cambia, sino que se disuelve por completo y se reconstruye de nuevo en una criatura totalmente nueva dentro del capullo. Y del capullo surge una colorida mariposa que ya no está atada a la tierra, sino que puede remontar el vuelo en un ámbito de vida completamente nuevo: el aire.
Según el cristianismo interior, también conocido como cristianismo esotérico o cristianismo gnóstico, cada ser humano está llamado a realizar la vida superior en sí mismo y por medio de sí mismo, mediante la transformación y la transfiguración.
Pues, aunque nuestro cuerpo físico humano es un organismo muy especial y especializado con facultades espirituales latentes, hasta ahora sigue estando plenamente sintonizado con la vida en el mundo material. Sin embargo, tiene capacidades mucho mayores. Ha sido llamado a la existencia para un propósito específico que es: ser tierra fértil en la que el cuerpo de resurrección pueda germinar y crecer.
El cuerpo de resurrección es el vehículo inmaterial a través del cual el Otro-dentro-de-nosotros puede expresarse en su propio dominio, el "reino del alma" no material. En nuestro mundo material, el alma no puede respirar y está "casi muerta". Pero la voz del alma resuena en nosotros como un deseo de unidad, libertad y amor.
El simbolismo universal del huevo expresa el conocimiento universal de la "transformación en vida inmortal", de cruzar el umbral. La celebración anual de la Pascua es, pues, una forma exterior de un proceso espiritual universal que no está vinculado a una persona o a un tiempo, sino que puede tener lugar en cada ser humano.
La forma en que se describe este proceso en el cristianismo, entre otros textos de los cuatro Evangelios del Nuevo Testamento, es específicamente aplicable a la época en que vivimos. Para la mayoría de la gente, la historia de la vida de Jesús es un relato histórico o mítico y para otros incluso ya no tiene valor.
Pero el patrón básico de los Evangelios proviene del reino del alma, y con las claves adecuadas éste se revela a través de descripciones muy precisas del proceso de construcción del cuerpo de la resurrección.
La historia de Jesús es la historia de la vida terrenal que comienza con el nacimiento en Belén y termina con la muerte en el Gólgota. Después de un triple proceso, simbolizado por tres días, sigue la resurrección en un cuerpo nuevo y radiante.
El espíritu solar que se encarnó en la tierra hacia el comienzo de nuestra era en el hombre mortal Jesús tenía la tarea, como primera entidad, de realizar todo el proceso de construcción del cuerpo de resurrección dentro de un cuerpo mortal. Sólo así pudo abrirse un camino de liberación completamente nuevo para la humanidad, es decir, la posibilidad de que cualquier ser humano construyera un cuerpo de alma, en vinculación directa con el poder de Cristo, sin depender de sacerdotes o maestros.
El ser humano que se adentra en el camino gnóstico cristiano es, por tanto, en un sentido espiritual, un seguidor de Jesús, alguien que emprende en su interior el viaje de Belén al Gólgota.
El deseo profundo de una vida humana verdadera y el reconocimiento de la propia dualidad son condiciones para la búsqueda de la "nueva vida". Sólo sobre esta base de profundo anhelo puede surgir la voluntad de recorrer el camino.
La preparación para recorrer el camino es intensa y tiene lugar en nuestra vida cotidiana, incluso si no estamos conscientes de ello. En realidad, el camino espiritual comienza con un cambio completo, simbolizado por el bautismo en el agua: la conexión inicial elegida conscientemente con el poder liberador. Porque es sólo mediante una elección consciente de la vida interior que se puede entrar en el camino.
A través del bautismo por agua, Jesús, el hombre interior, se conecta con un alto poder espiritual, el poder de Cristo. A partir de ese momento es Jesús el Cristo.
Inmediatamente después del bautismo por agua cada alumno del alma es puesto ante las tendencias obstructivas del ser mortal: la posesividad, el ansia de poder y la ambición. Esta lucha, que es una etapa inevitable en el camino, se refleja en la historia de las tentaciones en el desierto.
Tras la victoria sobre estas fuerzas, el proceso continúa. Jesús, la nueva fuerza interior, viaja, selecciona a los discípulos y en la cima de una montaña pronuncia el llamado Sermón de la Montaña, en el que transmite a nuestra conciencia indicaciones para una vida espiritual más elevada. Jesús enseña, cuenta parábolas y cura a los enfermos. Finalmente, viaja a Jerusalén, donde inicialmente es recibido con aplausos.
Luego siguen la limpieza del templo, la última cena, el arresto en el huerto de Getsemaní, el juicio, la crucifixión, la sepultura y, finalmente, la resurrección.
Un aspecto muy especial es la traición de Judas Iscariote, la traición que tuvo que producirse para hacer posible el propósito del viaje, la resurrección.
La semana que va del Domingo de Ramos a la Pascua se conoce en la tradición cristiana como la semana del silencio, la Semana Santa y la Buena Semana. Los ocho días siguientes ofrecen la oportunidad de profundizar en el significado esotérico de estas narraciones, las cuales son revelaciones del misterio de la iniciación cristiana. Jesús habló de este proceso en parábolas a las multitudes, pero abiertamente a sus discípulos. En el Evangelio de los Santos Doce leemos sobre esto:
Los discípulos se acercaron y le dijeron: "¿Por qué hablas a la multitud en parábolas?". Él respondió: “Porque a vosotros os es dado conocer los misterios del reino de los cielos, pero a ellos no les es dado. Por eso les hablo en parábolas, porque ellos, viendo, no ven, y oyendo, no oyen, ni entienden. Pero benditos sean vuestros ojos, porque ven, y vuestros oídos, porque oyen, y vuestros corazones, porque entienden”.
Evangelio de los Santos Doce 40: 1, 3, 5
Les deseamos una buena semana.